Es una condición en la que la presión de la sangre en las arterias es persistentemente alta, lo que puede aumentar el riesgo de enfermedades cardiovasculares.
Es la presión en las arterias cuando el corazón late y bombea sangre.
Es la presión en las arterias cuando el corazón está en reposo entre latidos.
Los valores normales son inferiores a 120/80 mmHg.
Se mide con un esfigmomanómetro que registra dos cifras:
Significa que la presión sistólica es igual o superior a 140 mmHg, o la diastólica es igual o superior a 90 mmHg.
Generalmente no presenta síntomas, por lo que se le conoce como el "asesino silencioso".
Puede ser:
No tiene cura, pero se puede controlar con tratamiento médico y cambios en el estilo de vida.
Es el tipo más común y no tiene una causa identificable, aunque está asociada con factores genéticos y de estilo de vida.
En la práctica, salvo raros casos de Hipertensión Arterial secundaria que puedan abordarse quirúrgicamente, suele ser una condición permanente.
No existe una "hipertensión emocional" como tal. Sin embargo, la presión arterial puede variar considerablemente debido al estrés, lo que puede medirse mediante un Holter de presión arterial o MAPA.
La hipertensión generalmente es asintomática. Sin embargo, algunas personas experimentan síntomas como cefalea o jaqueca tensional cuando la presión arterial está elevada.
Debe tomarse a intervalos semanales, eligiendo un día fijo y tomándola tres veces ese día: por la mañana, al mediodía y por la noche.
Las dietas ricas en potasio pueden proteger contra los ictus, pero no son adecuadas para todos, especialmente para pacientes con enfermedad renal crónica.
Aunque algunos pacientes son más sensibles a la sal, en general se recomienda reducir su consumo en todos los hipertensos.
Algunos estudios sugieren que podrían disminuir la presión arterial, especialmente en pacientes con niveles bajos de renina.
No es una causa directa, pero sí afecta la variabilidad de la presión arterial y dificulta su control.
No, suspender el tratamiento puede hacer que la presión arterial vuelva a elevarse.
Sí, el ejercicio aeróbico es beneficioso para controlar la hipertensión, siempre que no esté contraindicado por otras condiciones médicas.
Edad, obesidad, dieta alta en sal, tabaquismo, consumo excesivo de alcohol, sedentarismo y antecedentes familiares.
El estrés puede elevar temporalmente la presión arterial y contribuir a hábitos no saludables que aumentan el riesgo a largo plazo.
Sí, el consumo excesivo de sal puede aumentar la presión arterial al retener líquidos en el cuerpo.
Manteniendo un peso saludable, una dieta equilibrada, haciendo ejercicio regularmente y reduciendo el consumo de sal y alcohol.
Sí, el consumo excesivo de alcohol puede elevar la presión arterial y aumentar el riesgo cardiovascular.
Sí, el tabaco daña las arterias y contribuye a la hipertensión y otros problemas cardiovasculares.
Sí, los antecedentes familiares aumentan el riesgo, pero los factores de estilo de vida también juegan un papel importante.
Sí, el exceso de peso aumenta la carga de trabajo del corazón y eleva la presión arterial.
Una dieta rica en frutas, verduras y baja en sal ayuda a controlar la presión arterial.
Sí, el ejercicio regular mejora la salud cardiovascular y reduce la presión arterial.
Mediante mediciones repetidas de la presión arterial en diferentes momentos y situaciones.
Es un método que registra la presión arterial durante 24 horas en actividades diarias y mientras duerme.
Diuréticos, betabloqueantes, inhibidores de la ECA, bloqueadores de los canales de calcio, entre otros.
En muchos casos, sí, pero puede variar dependiendo del control de la presión arterial y los cambios en el estilo de vida.
Mareos, cansancio, tos seca o aumento de la frecuencia urinaria, según el medicamento.
Es un enfoque alimenticio para reducir la hipertensión que enfatiza frutas, verduras, lácteos bajos en grasa y menos sal.
Puede dañar órganos como el corazón, cerebro, riñones y ojos, aumentando el riesgo de ataques cardíacos, accidentes cerebrovasculares y falla renal.
Medicina interna, cardiología y nefrología, principalmente.
Sí, para detectar patrones y evaluar la efectividad del tratamiento.
Es una elevación severa de la presión arterial que requiere atención médica inmediata.